Por: Priscila Cantú
Con más de 1,000 artistas y artesanos involucrados, cientos de marionetas y más de dos horas de duración, Wildwood busca llevar la animación cuadro por cuadro a una nueva escala. La película llegará a los cines mexicanos el 29 de octubre.
Después de conquistar al público con películas como Coraline, ParaNorman y Kubo y la búsqueda samurái, LAIKA regresa con Wildwood, una aventura fantástica que representa el proyecto más ambicioso del estudio hasta la fecha. Dirigida por Travis Knight, la película apuesta por el stop motion para construir un universo lleno de criaturas extraordinarias, escenarios elaborados y detalles creados a mano.
Una historia que comienza en un bosque mágico
Basada en la novela Wildwood (2011), escrita por Colin Meloy e ilustrada por Carson Ellis, la película sigue a Prue McKeel, una adolescente que emprende una peligrosa misión para rescatar a su hermano bebé, Mac, secuestrado por una bandada de cuervos.
Acompañada por su compañero Curtis, Prue se adentra en el Bosque Impasable, un territorio encantado habitado por animales parlantes, bandidos y figuras misteriosas. Lo que comienza como una búsqueda desesperada se transforma en una aventura que pondrá a prueba su valentía y cambiará su forma de entender el mundo.

El trabajo artesanal detrás de cada movimiento
Uno de los aspectos más impresionantes de Wildwood es la escala de su producción. Más de 1,000 artistas y artesanos colaboraron para dar vida a este universo, en un proceso que involucró 223 marionetas hechas a mano, 132 escenarios físicos y más de 142,000 rostros de reemplazo para construir las expresiones de sus personajes.
El equipo también elaboró 728 árboles artesanales de diez especies diferentes, una muestra del nivel de detalle que requirió recrear los paisajes de la historia.
A diferencia de otras técnicas de animación, el stop motion trabaja con objetos físicos que se mueven ligeramente entre una fotografía y otra. Al reproducir esas imágenes en secuencia, se genera la ilusión de movimiento. Cada gesto, cada expresión y cada desplazamiento requieren precisión, paciencia y una coordinación extraordinaria entre los artistas.
En Wildwood, este proceso se traduce en un mundo tangible que combina el trabajo manual con herramientas tecnológicas para conseguir interpretaciones más expresivas y movimientos cada vez más complejos.

Una producción que llevó años de desarrollo
La idea de Wildwood ha acompañado a Travis Knight durante aproximadamente 16 años, aunque la producción y la animación de la película corresponden a una etapa mucho más reciente. El trabajo de animación en sets y efectos visuales se extendió durante alrededor de cinco años.
Con una duración superior a las dos horas, la película también destaca por su extensión: se ha presentado como el largometraje stop motion más largo realizado hasta ahora. Su escala narrativa y visual representa un nuevo desafío para un estudio cuya identidad creativa está profundamente ligada a la animación artesanal.
¿Por qué verla en pantalla grande?
Más allá de su historia fantástica, Wildwood invita a observar la animación desde otra perspectiva. Sus escenarios físicos, las texturas de sus personajes y el trabajo detrás de cada movimiento forman parte esencial de la experiencia.

Ver una película de stop motion también implica reconocer todo aquello que ocurre fuera de cuadro: las manos que construyeron las marionetas, los equipos que diseñaron cada escenario y los animadores que dedicaron horas a conseguir unos segundos de movimiento.
Con Wildwood, LAIKA vuelve a demostrar hasta dónde puede llegar esta técnica cuando cientos de artistas trabajan para construir un mundo desde cero.
La película se estrena en los cines de México el 29 de octubre de 2026.

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