Zach Cregger, director de Barbarian y Weapons, toma ahora uno de los universos más importantes del survival horror con Resident Evil: Noche Cero, una nueva historia protagonizada por Austin Abrams, acompañado por Zach Cherry, Kali Reis y Paul Walter Hauser.
La película sigue a Bryan, un repartidor de suministros médicos que queda atrapado en una noche que rápidamente se convierte en una carrera por sobrevivir mientras el caos comienza a apoderarse de Raccoon City. A diferencia de otras adaptaciones, esta cinta presenta un protagonista y una historia completamente nuevos dentro del universo de la franquicia.

Detrás de esta nueva adaptación hay, además, un director que conoce muy bien los videojuegos. Cregger ha hablado abiertamente de su gusto por la saga y de su intención de recuperar la sensación de estar jugando Resident Evil: avanzar sin saber qué hay detrás de la siguiente puerta, administrar la tensión y encontrarte constantemente con nuevos peligros. La estructura tiene una importante influencia de Resident Evil 4, mientras que el terror recoge elementos de entregas más recientes de la franquicia.
Y creo que precisamente ahí está una de las cosas que más disfruté. Es una película de terror que logra mantenerte al hilo de lo que está sucediendo, pero que también encuentra pequeños espacios para el humor. Esos momentos funcionan muy bien para liberar un poco la tensión antes de volver a meterte de lleno en el horror.
De hecho, ese equilibrio fue algo que Cregger trabajó durante la edición. Las primeras versiones tenían todavía más comedia, pero después de las funciones de prueba decidió eliminar varios chistes para evitar que el humor terminara debilitando los momentos de tensión.
Otro elemento que me funcionó muchísimo fue el sonido. Hay momentos en los que el diseño sonoro realmente te envuelve y ayuda a construir esa sensación de no saber exactamente cuándo llegará el siguiente susto. Entre la tensión, los jumpscares y el caos que va creciendo alrededor de Bryan, se convierte en una experiencia que se disfruta especialmente en una sala de cine.

Personalmente, me pareció muy entretenida. Tiene momentos que genuinamente me hicieron reír y otros que sí lograron agarrarme desprevenida con sus sustos. Esa combinación entre horror, humor y la esencia del universo de los videojuegos hace que esta nueva entrega se sienta divertida sin dejar de lado aquello que esperamos de Resident Evil.

Para mí, fácilmente entra entre las películas de terror más entretenidas del año y es una que vale la pena experimentar con el sonido y la escala de una pantalla grande.
Resident Evil: Noche Cero llega a los cines de México este 16 de septiembre

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