Curry Barker construye en Obsession una de esas historias incómodas que poco a poco se transforman en una auténtica pesadilla. La película sigue a Bear, un joven introvertido que lleva años enamorado de Nikki.
Desesperado por llamar su atención, utiliza un misterioso objeto llamado “One Wish Willow” para pedir que ella lo ame “más que a nada en el mundo”. El problema es que el deseo sí se cumple solo que no de la manera que él imaginaba.

Lo más interesante de la cinta es cómo toma el clásico “ten cuidado con lo que deseas” y lo convierte en un horror emocional sobre la obsesión, la dependencia y el egoísmo disfrazado de amor. Barker no busca únicamente asustar; busca incomodar. Y lo logra durante casi dos horas donde la tensión nunca desaparece. De hecho, ya se ha consideran uno de los grandes filmes de horror de 2026.

La actuación de Inde Navarrette como Nikki es de lo más perturbador de la película. Su personaje recuerda a figuras del horror moderno como Pearl de Mia Goth en Pearl, mientras que el tono psicológico y la incomodidad social remiten a cintas como Hereditary y Get Out.
Curry Barker entiende muy bien el horror contemporáneo: no necesita depender únicamente de jumpscares porque sabe que el verdadero terror está en ver cómo el amor puede deformarse hasta convertirse en algo monstruoso.

Deja un comentario